Estamos a finales del año, se acercan las festividades y con ellas, miles de reuniones con nuestra familia y seres queridos. Son tiempos de compartir y dar gracias por todas las personas, cosas y oportunidades que se nos han presentado y han hecho de este 2017 un año más feliz.

Sin embargo, a veces se nos olvida dar gracias por lo más importante: nuestro cuerpo.

Ese cuerpo que, g eneralmente descuidamos y tratamos mal, nos ha permitido vivir un año más, nos ha llevado a miles de lugares y, para muchas, ha cargado otro cuerpo dentro de él. No podemos olvidar todas las funciones que tiene que hacer día a día, sin tener ningún momento de descanso. ¡Trabaja hasta cuando nosotros dormimos!

Por eso, te dejamos una lista de sugerencias para que no dejes de cuidarlo, respetarlo y, sobre todo, amarlo.

  1. Haz una lista de gratitud en la que pongas todas las cosas que tu cuerpo ha hecho por ti este año, desde curar heridas y enfermedades, hasta darte la posibilidad de ver un amanecer. En otra lista, anota cosas que ames de tu cuerpo y de tu forma de ser. Relee las listas de vez en cuando para que nunca olvides lo mucho que vales.

  2. Cuando te veas en el espejo, di un cumplido. Puede sonar tonto, pero a veces, llega a ser algo muy difícil. Nosotros somos nuestro peor juez y los pensamientos negativos nos atacan constantemente. Mejor, enfócate en lo que sí te gusta de ti y aprende a amar a tu cuerpo tal y como es.

  3. Sé consciente de lo que comes. Justamente por el hecho de querer tu cuerpo, debes darle lo mejor. Ya sabes, como una vez Hipócrates dijo: “Deja que la comida sea tu medicina”. Si tenemos una dieta balanceada, nuestro cuerpo podrá funcionar correctamente. Esto no significa que debas sentirte culpable por comer una rebanada de pastel. Al contrario, ¡disfrútala! Tu cuerpo también te dio el placer de saborear comida deliciosa.

  4. Ejercítate. Sabemos que para estar sanos, debemos hacer actividad física diario. Ojo: no se trata de sobre entrenarte, sino de hacer lo suficiente hasta el punto que te sientas bien. Corre, baila, anda en bici, haz yoga ¡lo importante es que disfrutes!

  5. Escucha a tu cuerpo. Este paso va ligado con el punto anterior. Si tu cuerpo presenta alguna molestia como dolor de espalda, de cabeza o tienes alguna lesión, presta atención a lo que te diga. El reposo es esencial para que tu cuerpo pueda recuperarse naturalmente.

  6. Consiéntete. El cansancio y el estrés acumulado, poco a poco, afectan a nuestro cuerpo. De la misma forma en la que trabajas y te ejercitas, debes mimarte. No esperes a que lleguen las vacaciones o el fin del mes para darte un merecido descanso. Solamente necesitas una hora diario que sea dedicada para ti, no es necesario salir de casa. Pide un masaje a domicilio, toma un baño de tina, ve tu serie favorita o escucha música que te relaje. ¡Dale a tu cuerpo el respiro que necesita!

El cuerpo no es tu enemigo, tampoco es hostil ni indiferente a ti. La simple existencia de tu cuerpo es felicidad. Si amas a tu cuerpo, te relajas, te importa. No está mal; no es narcisista estar enamorado de tu propio cuerpo. De hecho, es el primer paso hacia la espiritualidad”

– Osho

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