En la sociedad actual, el llamado workaholism es considerado como norma de vida. Las personas que son workaholics, que viven por y para el trabajo, usualmente son reconocidas y respetadas. Sin embargo, este estilo de vida conlleva un estrés crónico que perjudica nuestra salud y nuestro rendimiento físico y mental.

Estudios científicos han demostrado que el estrés prolongado contribuye al desarrollo de la ansiedad, el insomnio y la fatiga crónica. Además, afecta a nuestro cuerpo pues contribuye a la presión alta, la obesidad, la depresión, las enfermedades del corazón, las úlceras estomacales, el cáncer y el envejecimiento acelerado.

 

A veces, creemos que para alcanzar el éxito necesitamos someternos a niveles exagerados de estrés. Sin embargo, la mayoría de las veces, esto resulta contraproducente. De hecho, somos mucho más productivos y creativos cuando estamos relajados. Por eso te damos algunas sugerencias para combatir los niveles de estrés y aumentar tu producción en el trabajo:

  1. Haz una cosa a la vez. Un mal hábito que tenemos la mayoría de las personas es el multitasking. Pensamos que somos más productivos si hacemos diferentes cosas simultáneamente, sin embargo, estudios muestran que el cerebro consciente no puede hacer más de una cosa a la vez. Si hablas con una persona y al mismo tiempo estás revisando tus mails, en realidad no estás haciendo ninguna de las dos cosas. Concéntrate en una cosa y termínala.
  2. No dejes las cosas para el último minuto. Cuando postergamos los deberes, promovemos el estrés como iniciativa. Agregamos ansiedad y estrés de forma innecesaria y, generalmente, no obtenemos los mejores resultados. Organiza y haz con anticipación tus trabajos, lo agradecerás después.
  3. Duerme entre seis y ocho horas. Si tenemos un sueño reparador, evitaremos la fatiga crónica y rendiremos mejor al día siguiente.
  4. Mueve tu cuerpo. En la oficina, pasamos alrededor de 8 horas sentados frente a una computadora. Si le agregamos las horas en las que usamos la computadora en casa, se nos va casi todo el día. Nuestro cuerpo necesita moverse, hacer ejercicio y liberar endorfinas para mantenernos saludables. Toma pequeños breaks cada hora para despejar tu mente, camina un poco y estírate. ¡Que no te de pena echarte unas cuantas sentadillas mientras trabajas!
  5. Come cinco veces al día. Un error común que hacemos la mayoría es saltarnos comidas, especialmente el desayuno. Si hacemos tres comidas fuertes al día y dos pequeñas colaciones durante el día, evitaremos los dolores de cabeza y el mal humor. Así, no estaremos pensando en cuánto tiempo falta para la hora de la comida y tendremos una mente despejada y concentrada en el trabajo.
  6. Tómate un momento para relajarte. Después de una intensa jornada de trabajo y llegamos a casa, a veces, lo que menos queremos es salir. Medita, lee un libro, pide un masaje a domicilio, escucha tu música favorita. Lo importante es que dediques un tiempo que sea sólo para TI y que te sirva para liberar el estrés. ¡Y no hay nada mejor que crear un ambiente de relajación en casa!

Esperamos que estos tips te ayuden a mantenerte relajado y libre de estrés. Recuerda:

“No es siempre necesario hacer más, sino concentrarnos en menos”- Nathan W. Morris.

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